lunes, 14 de abril de 2014
FINAL DE TEMPORADA
El lunes 21 de abril será mi último día de esquí de la temporada. Me encuentro fuerte y no veo el momento de dejar la nieve. Pero ese momento está ahí... sólo a unos días acechándome. Comienzo a sentir cierta tristeza y pienso en cómo podré compensarla.
Pues sí, ya son dos intensas temporadas de esquí. Y ésta, sabía que era en la que tenía que dar el cambio. Estoy orgullosa de los resultados pero sobre todo de lo que he dado de mí para conseguirlos.
Esto es casi una despedida, porque mi próximo artículo lo haré ya lejos de las montañas. En él haré un pequeño balance sobre la temporada. Me voy contenta: con mi certificado de Técnico Deportivo en esquí alpino nivel 1 y con la certeza de que he hecho las cosas bien.
Me mantengo en mi línea y os dejo un vídeo en el que se puede apreciar cómo he terminado. He querido que sea un vídeo especial porque se ven muy bien los avances del aprendizaje.
Todo mi reconocimiento a Álvaro; mi entrenador y ahora compañero de trabajo, quien ha estado y está conmigo al pie del cañón. Gracias... te lo debo todo a ti.
También gracias a todas esas personas que no han dejado de apoyarme y a aquellos que se han cruzado conmigo en las pistas para darme los mejores de sus consejos :-) Escuchar enriquece cuando viene de quien sabe, y sobre todo de quien desea algo bueno para ti.
¡Hasta pronto!
miércoles, 2 de abril de 2014
INTRODUCCIÓN DEL CLAVADO DE BASTÓN
No será la primera vez ni la última que vamos a una clase y nos quitan los bastones. Tengo grabado en mi mente imágenes de algunas caras… ¿pero por qué me los quitas? Todo el mundo esquía con ellos, ¿por qué yo no?. Pues bien, los motivos pueden ser diversos dependiendo en qué etapa del aprendizaje nos encontremos. Pero refiriéndome al momento en el que comenzamos a controlar un poquito el paralelo, hay uno que suele prevalecer entre todos los demás: su uso inadecuado.
Cuando se aprende sobre todo por imitación, se tiende a hacer movimientos con los bastones que se alejan bastante de su verdadera utilidad, llegando a entorpecer el aprendizaje.
Digamos que en vez de convertirse en un punto extra, el clavado de bastón mal hecho se convierte en un retroceso. Por lo cual, cuando empezamos a aprenderlo es idóneo realizar una progresión sencilla, entendible y eficaz.
¿Cuándo comenzamos a aprender la clavada de bastón?
Comenzamos en el momento que aprendemos el paralelo derrapado (ver artículo Iniciación al paralelo). Hay dos opciones: introducirlo a la vez que aprendes a hacer el paralelo, o una vez que ya controlas los movimientos más básicos de éste.
Personalmente soy partidaria de la última opción. Esto es que una vez que más o menos tenemos automatizados los movimientos de piernas, cadera y tronco, añadimos el movimiento de brazos como un movimiento independiente que se une a los demás.
Yo aprendí de esta manera. Mis brazos y bastones se mantuvieron en posición adelantada y estática hasta el momento en el que derrapaba en paralelo sin dificultad. La explicación de no mover los brazos con anterioridad es sencilla: cuando estás aprendiendo a hacer el paralelo, las dosis de información son de por sí muy elevadas. Si introducimos el clavado de bastón al mismo tiempo, lo más posible es que nos colapsemos y no seamos capaces de hacer bien ni una cosa ni la otra. Yo al menos creo que no hubiera sido capaz. Démosle tiempo al asunto ya que al principio requiere de mucha concentración y coordinación. Introduzcámoslo en el momento apropiado.
¿Para qué sirve?
Como decía anteriormente, una de las cosas más importantes es entender para qué sirve.
Los bastones desde el momento en que nos ponemos unos esquís, tienen dos funciones principales:
-Nos ayudan a desplazarnos e impulsarnos
Digamos que cuando esquiamos en cuña, los bastones no tienen una función altamente necesaria, limitándose su uso a momentos de parada y desplazamiento en llanos.
Sin embargo cuando se comienza a aprender el paralelo, introducimos el clavado de bastón y a éstas funciones se las suman otras más:
- Nos marca el ritmo de nuestros movimientos entre giro y giro.
- Nos prepara a realizar la entrada en la curva para cambiar nuestra dirección.
- Nos ayuda a extender las piernas y conseguir una posición adecuada que nos “lanza” hacia la pendiente.
¿Cómo aprender?
1. En parado
Partimos colocándonos en * posición base. Con un movimiento suave, leve e ininterrumpido del brazo y muñeca, tocamos con la punta del bastón en la nieve. Una vez hecho esto nos ayudamos ligeramente con el bastón para levantarnos extendiendo las piernas. Una vez en extensión volvemos a situar los brazos en posición de base a la vez que flexionamos de nuevo.
Es ideal automatizar este movimiento en parado para coordinar adecuadamente la extensión y flexión de piernas con el movimiento de brazos.
* Recordando la posición de base: los esquís en paralelo con una separación a la anchura de las caderas, flexionando tobillos y rodillas e inclinando el tronco ligeramente hacia delante. Cogemos los bastones de manera que las manos se sitúen por delante de las caderas y manteniendo los hombros relajados. La mirada se mantiene al frente.
¿Dónde clavamos el bastón?: La referencia más sencilla es la zona de entre las espátulas del esquí y el patín. Por otro lado, decir que en realidad no es necesario clavar literalmente los bastones en la nieve, sino tocarla e incluso sólo hacer el gesto técnico de los brazos.
2. En diagonal
Es el momento de ver cómo hemos automatizado lo anterior, pero esta vez en movimiento deslizándonos con los esquís. Buscamos una diagonal y hacemos el gesto de clavado de bastón varias veces con el brazo del exterior. Después en la diagonal hacia el otro lado.
3. Encadenando las curvas
Comenzamos a esquiar en diagonal. Cuando nos vemos preparados para girar clavamos el bastón de manera que al extender las piernas liberamos carga. Esto nos permite colocarnos correctamente en la curva y dirigirnos hacia la pendiente. Las manos deben apreciarse en nuestro campo visual en todo momento y no dejar ningún brazo atrás, es decir, los brazos deben mantenerse adelantados. Después volveremos a flexionar progresivamente para controlar la velocidad y marcar la dirección que deseamos.
Os dejo un vídeo en el que se pueden apreciar estos 3 puntos:
Para ver mejor el vídeo pincha aquí: Introducción del clavado de bastón
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domingo, 23 de marzo de 2014
HOME RUN BAQUEIRA BERET
Pues esto es lo que nos ha traído Red Bull con el "Home Run". No sé en qué momento me dejé convencer, pero decidí hacerlo. Tal vez lo que me dió el impulso final fue pensar que había primero 100m de carrera a pie hasta llegar a los esquís. Era lo único en lo que sabía que podía darlo todo. Ya sé... es una carrera de esquí, pero la salida era mi fuerte. Y como comentaré, esta idea inicial se alejó bastante de la realidad. Eso sí, mi principal objetivo casi se centraba en llegar entera a meta. Y como no, descubrir nuevas sensaciones.
El día se levantó más o menos despejado y nos acercamos para confirmar nuestras inscripciones. Eran las 9:00 de la mañana y ya estábamos unos pocos.
A las 15:00 me reuní con Ariadna, mi compañera de aventuras en las pistas. Se premiaba al más rápido con esquís, con snowboard y a la primera chica. Pero también al mejor disfraz, algo que le daba bastante buen rollo al evento. Así que allí estábamos las dos con nuestra mejor sonrisa. (Ari a la derecha y yo a la izquierda).
Hasta el último momento no supimos cual era el recorrido, así que apuramos para hacer dos bajadas de... ¿reconocimiento? ¡¡No se veía nada!!. Había muchísima niebla y comenzó a nevar. Se salía desde el Mirador y la meta estaba al lado de la cafetería Moët. Un día idóneo para una carrera de estas características, jajaja.
Cogimos los dorsales y nos fuimos al telesilla de Jorge Jordana. Allí nos fuimos reuniendo todos, esperando para subir. No sabría calcular cuántos éramos, pero dudo que llegaramos a los 300 participantes que era el tope. Supongo que el tiempo hizo que hubiera bajas.
Una vez arriba, todos nos dirigíamos a dejar nuestros esquís en el lugar más "estratégico" posible para no perderlos. Cuando ví cómo trayecto de carrera a pie... ¿¿¿ dónde estaban los 100 metros??? Sólo unos 25m no más :-( Yo triste; otros aliviados.
Cuando me dí la vuelta, muchos ya estaban preparados.
A partir de este momento, guardé el móvil. Intenté adentrarme al menos en las filas del medio pero era imposible. Mucha adrenalina y competitividad entre la mayoría de los participantes. Viendo el panorama decidí ponerme atrás del todo. Total, mis pequeñas opciones ya habían desaparecido.
Pasaron 10 minutos, 20 minutos... ¿tal vez más?? y no daban aviso de salida. No sabíamos qué pasaba. Sólo sé que algunos estábamos ya en proceso de hipotermia. La espera se hizo eterna. De repente todo el mundo se echó a correr. ¿¿Alguien escuchó el toque de salida???? ¡¡¡NADIE!!!! . Todavía es un misterio por resolver.
Salí como pude. Delante sólo veía gente dándose bastonazos, empujándose y abriéndose camino. No encontraba los esquís porque acabaron cada uno en un lugar, pero no tardé en ponérmelos. A partir de ese momento empecé las primeras remadas y a descender. La verdad es que el recorrido se convirtió en una carrera de orientación. Buscaba las banderas entre la niebla y me dediqué a seguir a los de delante para no perderme.
A mitad del tramo, algunos se paraban o ralentizaban. Supongo que para descansar las piernas. La nieve era húmeda y con pequeñas bañeras en algunas zonas, por lo que el terreno y la baja visibilidad complicaba las cosas. Eso sí, a la mayoría eso no le importaba. Ver o no ver... ¿ qué más daba? ¡¡A piñón hacia la meta!!. Así que en el tramo final me crecí. ¡¡Mejor tarde que nunca!! El miedo a darme un leñazo era innato, pero las piernas al menos me respondían.
Mi llegada a meta
Cuando llegué celebré mi bajada e hice algunas fotos:
Álvaro y Héctor
Bobs Esponjas y Edu Puente, el ganador absoluto del Home Run
Acabamos la jornada con una consumición de regalo para los participantes: Ron o Vodka con Red Bull calentito (¡Estaba bueno!). Y nos quedamos durante un largo rato disfrutando del panorama.
Tengo algo muy claro... ¡¡el proxímo Home Run, más y mejor!!!
Enlaces:
Noticias Red Bull
Otras fotos del evento
Vídeo Home Run -Baqueira Beret
Tengo algo muy claro... ¡¡el proxímo Home Run, más y mejor!!!
Enlaces:
Noticias Red Bull
Otras fotos del evento
Vídeo Home Run -Baqueira Beret
miércoles, 5 de marzo de 2014
BOTAS DESABROCHADAS
Días después de ver los vídeos de mi artículo anterior, pudimos identificar algunas de las cosas que me estaban impidiendo sentirme más fluida, y sobre todo como lo he hecho a lo largo de este blog, mejorar la técnica.
Curiosamente
llevaba un tiempo dándome cuenta de que algo me estaba faltando. Mi paralelo
perfeccionado había progresado mucho y el resultado del día a día era óptimo. Sin embargo el giro corto...se
me estaba empezando a atragantar.
Cierto
es que había encontrado un buen movimiento de piernas, una buena posición, y
hasta había conseguido coordinar el clavado de bastón. Algo que puedo asegurar que no ocurrió de la
noche a la mañana. Pero yo sentía que los esquís no entraban del todo
bien en cada giro, por lo que aunque empezaba bien, llegaba un punto en el que todo me resultaba
más forzado. Y efectivamente, pude observar tanto esquiando como en los vídeos,
que dejaba el esquí interior ligeramente plano, mientras que con el exterior
cortaba la nieve y presionaba sin problema. ¡¡Vaya!!, pensé. Habrá que hacer
algún ejercicio. Y no hice uno sino varios... Pero no notaba los cambios que
buscaba.
Un
día llegó Álvaro diciéndome que había estado entrenando con las botas
desabrochadas y que si me animaba por fin a probarlo. A mí no me ilusionó demasiado la
idea, ya que lo hice brevemente una vez y no me gustó nada: inseguridad,
pensamiento de que te vas a torcer el pie, de que te vas a caer... Pero bueno,
tenía toda la mañana libre para darle una oportunidad al tema y comprobar si
tan bueno era.
Me
fui a una pista sencilla, me desabroché las botas al completo y empecé a esquiar
muy despacito. A pesar de que me habían dicho que era un ejercicio estupendo, no terminaba de
entender su sentido. Tendemos a creernos todo lo que nos dicen: este ejercicio es muy bueno y tal y pascual. Pero decir que un ejercicio es "bueno" abarca demasiado. Necesitaba comprobarlo y sobre todo averiguar qué de específico tenía. Siendo sincera, la primera vez
que lo hice no sentí que me ayudara de mucho... O al menos eso creía. No quería descartarlo tan rápido por lo que puse la cabezonería al poder y
acabé esquiando así 2 horas.
Cansada
de ir apurando, volví a abrocharme las botas. Y...¡¡¡sorpresa!!!
menudo cambio. A cada curva, mis esquís se agarraban a la nieve como jamás antes
lo habían hecho. No sólo eso, sino que mi esquí interior comenzaba a dejar de ir plano. El
sentimiento de cambio fue tan fuerte, que días después hice lo mismo: 2 horitas con las botas
desabrochadas, abrochármelas y rápidamente esquiar. Pues
bien, gracias a esto, aparte de mejorar el giro corto, también he conseguido superar mis temores a la nieve dura,
la cual antes detestaba y que incluso ha empezado a gustarme. En poco tiempo, cuando ya pensaba que los avances serían más lentos, ha vuelto a darse una gran mejora.
La clave está sobre todo en los tobillos y en sus movimientos. Me referiré a los movimientos de flexión (dorsiflexión y flexión plantar), movimientos laterales (eversión e inversión) y movimientos de rotación (abducción y aducción).
1. El movimiento de flexión
en los tobillos, es una de las bases más importantes del esquí. Desde que
debutamos, es uno de los puntos a los que más atención se debería de poner. Una
buena flexión de tobillos nos proporciona una posición ideal sobre las botas
que se desencadena en un mayor control sobre los esquís. Habremos oído hablar
multitud de veces que debemos sentir cómo las espinillas se apoyan en las botas.
Pues bien, esto se consigue con una buena flexión de tobillos y rodillas. Con
el tiempo, acabamos automatizando este movimiento (flexionar y extender) y nos
acostumbramos a que la bota soporte parte de nuestro peso así como la presión
que ejercemos sobre ésta y que a la vez se transfiere al esquí. La bota nos mantiene
por así decirlo rígidos, con movimientos reducidos del pie. ¿Pero qué pasaría
si no lleváramos botas? Pues eso es lo que se experimenta con las botas
desabrochadas. Nos vemos obligados a controlar nuestra flexión
sin necesidad de apretar contra ellas. Cuando nos las volvemos a abrochar, nos
damos cuenta de que nuestra posición ha mejorado y de que es mucho más centrada (ni de
pie como palos, ni excesivamente flexionados).
2. Lo
mismo ocurre con el movimiento lateral
de los tobillos. Al acostumbrarnos a que la bota nos los sujete, no somos
capaces de sentir el rango de movimiento que realmente podríamos hacer. Cuando
desabrochamos las botas ese movimiento se hace enormemente mayor, lo cual nos
sensibiliza a entrar con los cantos con mucho más cuidado y con una mayor
calidad de movimiento para agarrarnos a la nieve y no caer. Para ello no nos
queda opción que mantener una posición de los pies adecuadas al terreno, de
manera que nuestra toma de cantos mejora
y ampliamos nuestra capacidad de conducción. Al abrocharnos las botas, nuestra
presión y movimiento lateral se vuelve muchísimo más precisa.
3. Por
último y en menor grado, al esquiar con botas desabrochadas, podemos ver cómo en ocasiones
algún esquí se mueve de forma independiente o distinto al otro. Suelen ser
movimientos muy pequeños de rotación de los tobillos, que en momentos de irregularidad del terreno pueden
acrecentarse notablemente. Reforzando que los tobillos se mantengan por decirlo de alguna manera estáticos (sin rotación), se consigue que los esquís estén
paralelos y que sus movimientos sean lo más idénticos posible.
¿Qué conseguimos?
En
definitiva, el conjunto de microrregulaciones que obtenemos tanto a nivel
muscular como articular es bastante alta, lo cual afecta directamente en los
pequeños movimientos que realizamos con los pies al esquiar. Todo, claro está,
junto con el resto de
movimientos de nuestro cuerpo (rodillas, caderas, tronco, etc.. ) En resumen:
- Mejora
el movimiento de angulación
-
Mayor toma de cantos al derrapar y al conducir. Los esquís se agarran al suelo.
-
Flexibilidad y fortalecimiento de tobillos
-
Mejora la centralidad y la posición de nuestro cuerpo.
-
Mayor paralelismo y simetría
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viernes, 28 de febrero de 2014
ENFRENTARSE A LA CÁMARA
Hacía ya un tiempo que no me veía en vídeo haciendo una bajada en la que pudiera valorar mi técnica y mis progresos. Sin ir más lejos desde mediados de diciembre. Por una parte, uno de los motivos ha sido las pocas ganas de sacar la cámara. Pero tal vez, el motivo principal ha sido más una decisión propia que otra cosa. No quería verme. No al menos hasta yo misma sentir un verdadero cambio.
En realidad no sé si he hecho bien o mal en esperar tanto tiempo… Vernos en vídeo es una de las maneras más rápidas de reconocer nuestras carencias y proponer un plan de actuación para solventarlas. Aunque también nos ayuda a valorar nuestros progresos, lo cual nos anima a continuar.
Sin embargo, existe la tendencia a ver lo negativo más que lo positivo. Por ello, no seré ni la primera ni la última que no termine de gustarle verse a sí misma esquiando. Sé de primera mano que muchos esquiadores “temen” al momento cámara, jajaj. Pero es un momento por el que todos deberían pasar más a menudo, sea cual sea el nivel. Si vemos algo que no nos gusta, no tendremos más remedio que ponernos las pilas para no estancarnos repetidamente en lo mismo. Y si nos gusta, podremos seguir puliendo y perfeccionando.
En mi caso, casi 50 días después del proyecto realizado el año pasado, decidí que ya era hora de “enfrentarme a la cámara”. Hace 2 semanas cumplí mis 100 días de esquí. Un número que reconozco como significativo.
¿Cómo ha sido volverme a ver? Pues extraño. Por una parte muy contenta y por otra me encuentro ante una nueva lista de cosas por trabajar. El análisis de un vídeo puede ser más duro de lo que uno espera. ¡¡Uffff!! te ves, coges aire, y dices: ¡¡vamos!!, a continuar. Y día tras día intentas quitar esas pequeñas espinitas; reconocer que si quieres avanzar tienes que practicar lo que más te cuesta y que posiblemente… menos te gusta; y sobre todo, disfrutar de lo bonito que es ver que aquellas cosas de las que te sentías incapaz de hacer: eran posibles.
Para ver mejor el vídeo pincha aquí: 100 días
* Dar gracias a Álvaro por tener la paciencia y voluntad de grabarme cuando lo necesito, y a PabloL por su aportación con las imágenes de la GoPro, que me han proporcionado una perspectiva nueva.
viernes, 21 de febrero de 2014
INICIACIÓN AL PARALELO
Unos comienzan a esquiar por probar algo nuevo, otros por descubrir otro deporte, otros para disfrutar de unas vacaciones, otros por convencimiento de sus amigos… Motivos existen y muchos. Pero hay algo que tengo claro: todos pretenden, intentan, imitan, quieren o desean esquiar girando en paralelo.
Ahora bien, los hay quienes están dispuestos a pasar por un proceso de aprendizaje; también los hay quienes aprenden sólos, poquito a poco y con sentido común; y por último, los hay quienes intentan bajar en paralelo a toda costa y mal, a la mayor velocidad posible, y por supuesto en la pista más difícil de la estación. Digamos que son los que creen que saben y no son más que un auténtico peligro.
Seamos lógicos… quien quiere aprender a esquiar bien, necesita algo más que fuerza, orgullo y poco respeto al medio. El esquí, nos guste o no es un deporte técnico y aunque se puede aprender por imitación: no es suficiente. Mucho menos si nuestra idea preconcebida es la de imitar a los corredores de Copa del Mundo.
Lo sé, a nadie le apetece bajar en cuña. Los comienzos no son lo que imaginábamos y nos damos cuenta de que el proceso será un poco más largo de lo que quisiéramos. Pero nadie puede negar que la cuña es la base por la que todo esquiador debe pasar. Es la que tarde o temprano determinará que todos tus pasos futuros sean firmes y contundentes evitando los estancamientos.
Y digo todo esto porque recuerdo lo largo que se me hizo empezar a esquiar en paralelo a pesar de la rapidez del proceso por el que pasé. Tenía la sensación de que ese momento no llegaría. Maldita cuña, pensaba a veces, jaja. Pero cuando lo conseguí, me fui dando cuenta de que el paralelo y su perfeccionamiento era algo que jamás terminaría de seguir aprendiendo. Así que, qué mejor que invertir el tiempo que hiciera falta en esos primeros pasos del esquí.
Con todo esto, recomiendo no sólo a aquellos que debutan sino también a aquellos que jamás han hecho una cuña (o que la han olvidado), que la aprendan. ¿Por qué?, pues sobre todo porque nos enseña a mantener y asimilar unos apoyos y una posición del cuerpo que difícilmente de otra manera podemos conseguir. La sensación de apoyar y derrapar los esquís en cuña con seguridad, es lo que ayudará en definitiva a tener posteriormente el primer contacto con ese paralelo tan deseado.
Analizando mi proceso de aprendizaje y en función del orden y método que seguí para conseguirlo, he querido plantear este artículo desde la perspectiva de cómo aprender a derrapar.
Pero, ¿ qué es derrapar?: En el esquí decimos que derrapamos cuando deslizamos los esquís lateralmente a la pendiente. Se hace con ayuda de los cantos y esto nos ayuda a reducir la velocidad y a mantener firme nuestra trayectoria al terminar cada curva.
He aquí una progresión de ejercicios que nos ayudan a llegar a nuestro objetivo. (Al lado de cada descripción el nombre técnico).
1. Giro en cuña terminado en paralelo. VIRAJE FUNDAMENTAL
Una vez que hemos conseguido hacer la cuña terminada en paralelo, la intención es ir reuniendo el esquí interior cada vez más rápido y esquiando a mayor velocidad. Inconscientemente, empezamos a hacer nuestros primeros derrapes.
2. Giro
en cuña terminado en paralelo hacia un mismo lado repetidamente.
GUIRNALDA EN VIRAJE FUNDAMENTAL
Nos dirigimos en cuña hacia
la pendiente y giramos reuniendo el esquí interior,
finalizando derrapando con los dos esquís. De nuevo, abrimos la cuña
dirigiéndonos hacia la pendiente y volvemos a girar hacia el mismo lado
acabando en paralelo.
Para ayudar a que estos movimientos salgan mejor, extendemos ligeramente nuestras piernas cuando estamos en cuña y flexionamos (tobillos, rodillas, cadera) cuando empezamos a reunir los esquís en paralelo.
3. Derrapaje lateral con y sin ayuda de los bastones
Con este ejercicio aumentamos las sensaciones que debemos de tener al derrapar, y practicamos para hacerlo con los esquís paralelamente. Podemos hacerlo primero con ayuda de los bastones y posteriormente sin bastones adoptando una posición de base.
4. Giro en paralelo hacia un mismo lado repetidamente. GUIRNALDA EN PARALELO
Es igual que el ejercicio número 2, con la excepción de que ahora no abriremos en ningún momento la cuña. Nos seguiremos ayudando de la extensión al tomar la trayectoria hacia la pendiente, y flexionando ligeramente al girar y derrapar.
Se hace un giro en paralelo de manera que al final de la curva, dejamos subir los esquís hacia la pendiente notando como nuestro peso se adelanta. Después dejamos caer nuestro peso hacia atrás y nos deslizamos en dirección contraria.
Antes de hacer este ejercicio, es idóneo aprender a hacer la cuña hacia atrás, lo cual nos dará entre otras cosas confianza al deslizarnos hacia atrás y a controlar el frenado.
6. Paralelo derrapado. PARALELO ELEMENTAL
Y por fin podemos intentar hacer nuestras primeras curvas en paralelo. Es muy importante que los esquís entren siempre paralelos y de forma simétrica, es decir, que al girar uno no entre antes que el otro a la curva sino que a la vez, y ejerciendo más presión sobre el esquí exterior.
Es importante respetar los tiempos de la curva para no girar antes de lo necesario haciendo movimientos bruscos y que fuerzan el deslizamiento así como nuestros movimientos.
* El paralelo elemental se completa con la realización de la clavada de bastón, cuyo aprendizaje se introduciría a continuación. Por ello, dedicaré un artículo concreto a su explicación e importancia.
Para ver mejor el vídeo pincha aquí: Iniciación al paralelo
* La iniciación y progresión al paralelo es mucho más amplia y más completa que lo expuesto, ya que se requiere trabajar muchos más gestos técnicos aparte del derrapaje. Cada persona, en función de sus capacidades y características requiere de una progresión determinada (orden, número, nivel, y elección de los ejercicios).
Cada escuela y cada profesor recoge su propia metodología. A veces muy diferentes unas de otras. Por ello, señalo que los ejercicios de este artículo así como el orden en que los he presentado, están acorde con lo que yo experimenté a modo personal y con lo cual se obtuvo buenos y rápidos resultados.
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sábado, 25 de enero de 2014
¡ESQUÍS NUEVOS!

Empezaba a necesitar unos esquís nuevos. Los Fischer con los que empecé ya no eran suficiente debido a su poca dureza. Así que buscando encontramos estos preciosos esquís que espero que me duren años.
* Para ver esquís anteriores se puede visitar el artículo Renovando esquís.
Esther
Peso (Kg): 53Kg
Altura (cm): 1,65
Nivel: Avanzado
Busca: esquís que se adapten a todo tipo de terreno.
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