domingo, 29 de junio de 2014

INICIOS EN VOLCÁN OSORNO


Hace casi 2 semanas que llegué a Chile y he encontrado el momento de poder escribir. El viaje fue largo; 13 horas de avión hasta Santiago de Chile y otras 12 horas de autobús hacia el sur hasta Puerto Varas. Horas y distancia que se me olvidaron cuando pude ver por primera vez la belleza de las montañas que me rodeaban.

Mi cargo en la estación de Volcán Osorno es el de jefe de escuela y profesora de esquí, por lo que al principio como cualquier persona que llega a un lugar totalmente nuevo la incertidumbre era enorme. Sin embargo a medida que han ido pasando los días he ido adaptándome y me siento cómoda. Lo más importante es que la gente es muy agradable y eso se agradece. Somos unos 30 trabajadores en toda la estación por lo que estamos como en una gran familia. Además subimos y bajamos de trabajar en camionetas juntos. Algunos parten desde Puerto Varas, que es la ciudad más cercana a 62 km, y otros vivimos en Ensenada, un pueblecito situado al pie del Volcán.
También tenemos un pequeño comedor para los trabajadores, donde nos acercamos a comer en el tiempo de descanso. Y todo hay que decirlo… aquí se come de maravilla. Desde luego hambre no paso. Hay que tener en cuenta que la estación está abierta todo el año y es el único volcán al cual se tiene acceso. Esto implica que los telesillas (andariveles) y la cafetería siempre están en funcionamiento siendo muchos los turistas que se acercan.



Volcán Osorno se ubica en la cordillera de los andes. Es una estación pequeña y nueva que cuenta en la temporada de invierno con dos telesillas y una cuerda (pony) con buen funcionamiento. A día de hoy todavía tiene que caer “la gran nevada”, así que nos mantenemos a la espera para poder habilitar todas las pistas. Además este año el mapa de pistas será diferente a otros anteriores. Habrá un itinerario de fuera de pista que estoy deseando hacer. No es algo extraño que la temporada aquí comience más tarde ya que suele estar en su punto a mediados de julio, y terminando a mediados de octubre e incluso noviembre. Como dato informativo se está haciendo un snowpark que espera ser un atractivo fuerte. En la zona y alrededores todavía no hay tradición de esquí, por lo que uno de los objetivos y reto principal del centro es que el esquí y el snowboard vayan convirtiéndose en deportes más cercanos.

Son muchas las primeras impresiones, imágenes, sensaciones e información que almaceno desde que llegué. Por eso, creo que sólo con imágenes podréis haceros una idea de lo afortunada que me siento. Mágico lugar donde a cada minuto el cielo, el agua y la tierra cambian de color.


     Subiendo por la carretera que sube  desde Puerto Varas al volcán.


    Volcán Osorno al contrario de lo que se piensa es un volcán activo. Su última erupción fue registrada en 1869.  Tiene 2652m de altura y con el telesilla se puede llegar hasta los 1750m.




     En los alrededores se pueden encontrar varios cráteres.


     Desde la estación se puede ver el Volcán Calbuco entre otros. Este volcán se mantiene dormido desde 1961, sin
     embargo es el tercero más activo de Chile.






     Este es el lago Llanquihue. A veces a lo lejos, en los días más claros, se puede divisar el mar pacífico.





 

     A 100 m de mi vivienda en Ensenada, puedo acercarme a ver los atardeceres del lago cuando llego del trabajo. 
 
 
 
En cuanto todas las pistas estén habilitades y caigan las siguientes nevadas volveré a informar. Todos esperamos que sea pronto :-)
 
 
 
 

miércoles, 21 de mayo de 2014

PARA ÁLVARO. UNA VIDA SOBRE ESQUÍS


Hace tiempo que quería hacer algo especial para Álvaro; mi amigo, mi mentor y mi compañero de profesión. Por ello, indagando en fotos y vídeos he podido hacer un pequeño homenaje a su dedicación y su pasión por el esquí desde que era pequeño.

Espero que os guste y sobre todo... espero que te guste :-)




* Podéis ver el vídeo también aquí :Una vida sobre esquís



 
viernes, 16 de mayo de 2014

CONCLUSIONES 2013-2014 Y... VUELTA A EMPEZAR

 
Hace casi un mes que terminó la temporada en Baqueira. Siempre tardo un poco en volverme a cargar de energía para escribir. Supongo que un tiempo de desconexión también es necesario.
El año pasado acabé con 55 días de esquí, sin embargo este terminé con un total de 75 días (sin contar los días que he subido a pistas para hacer mis prácticas del curso o sólo para trabajar, lo cual no lo he considerado como entrenamiento ni como esquí libre). 
 
Tal y como hice el año pasado es el momento de sacar conclusiones sobre determinados aspectos que han sido determinantes esta temporada para mi progresión. He hecho este esquema-resumen que abarcaría todo lo que influye en la velocidad del aprendizaje:
 



FÍSICAMENTE: Esta temporada ha sido larga, ya que empecé el 23 de noviembre y terminé el 21 de abril. 5 meses que rompieron con mi planificación inicial, lacual acabó siendo de 7 semanas de preparación física y 21 semanas de preparación específica de esquí, en lugar de 11 semanas de preparación física y 17 semanas de preparación específica como había planteado.
Sin embargo esto no afectó a mi estado físico ya que me mantuve toda la primavera y casi todo el verano en activo. Este estado de forma ha sido determinante puesto que empecé la temporada mucho más fuerte que la anterior. Y efectivamente he notado que he terminado sin excesiva fatiga a pesar de que el número de días haya sido considerablemente mayor.
 
PSICOLÓGICAMENTE: creo que este año me he mantenido en una línea muy buena que ha hecho que mantuviera un alto umbral de esfuerzo. He podido tener mi pequeño bajoncillo: cosas del día a día cuando algo no te sale como te gustaría. Pero nada que haya afectado a la progresión ni a mi motivación. En definitiva ningún bloqueo, algo que recordemos que si ocurrió la temporada anterior..

ENTRENADOR-ALUMNO: He decidido hacer este pequeño apartado debido a algunas preguntas que he recibido. La pregunta más señalada fue qué cantidad de tiempo ha dedicado Álvaro (mi entrenador) en mi aprendizaje. Pues bien, la primera temporada prácticamente estaba todo el tiempo con él. Sin embargo esta temporada ha sido diferente. El entrenamiento se ha basado más en un método de asignación de tareas en el cual Álvaro me explicaba una tarea o me mandaba una lista de ejercicios para poder hacerlos por mi cuenta. Todo con una supervisión posterior en el que se iban matizando los detalles. Por lo tanto, su función sigue siendo imprescindible en mi progresión.

TÉCNICAMENTE: la técnica me ha ayudado a tener una mayor optimización del esfuerzo. Es decir, cuánto más técnica se adquiere, menor es el esfuerzo que se requiere para realizar una bajada similar a la que podía hacer la primera temporada. Por ello he tenido que buscar el punto para encontrar nuevamente el rendimiento que deseaba: ampliando las horas de esquí libre, siendo cada vez los ejercicios con mayor dificultad, probando cada vez terrenos más difíciles, y en parte aumentando la velocidad.
He hecho una gráfica en la que se puede visualizar bien la bajada de días dedicados a la técnica y el aumento de días de esquí libre. Así, los resultados son de un 75%-25% en la primera temporada y de un 60%-40% en la segunda.
 
Vemos que la técnica a pesar de que el porcentaje ha bajado durante esta temporada, todavía sigue  imponiéndose al tiempo de esquí librem que a su vez ha subido. Algo que concuerda con los objetivos que tenía. Y debo de hacer hincapié en que aunque contabilizo la técnica y el esquí libre por días, son muchas las ocasiones en las que sólo dedico 2 horas o menos a los ejercicios.
Como conclusión se sigue imponiendo la calidad sobre la cantidad. Si bien es cierto que cuando hago esquí libre, suelo abarcar más horas que ayudan a la asimilación de la técnica practicada. Algo que apenas pude tener la primera temporada pero que formaba parte del proyecto.

Una vez que se tiene una base firme de esquí, desde mi punto de vista lo ideal para progresar es hacer aproximádamente: 1 o 2 horas de técnica + 2 horas de esquí libre.

Como decía anteriromente tenía una serie de objetivos generales y específicos que cumplir a principio de temporada (Artículo: Objetivos y planificación II ). Pues bien, todos se han visto cumplidos excepto el objetivo específico de iniciación a los saltos sobre todo por falta de tiempo. Se intentará para la próxima.
 



 
TERRENO Y METEOROLOGÍA: Por último he hecho una comparación entre los gráficos del año pasado y este. En cuanto al terreno se puede apreciar cómo esta temporada he introducido la nieve dura (quesito blanco), ya que he tenido que enfrentarme a ella a pesar de que al principio la huía.
 

 
Respecto a las condiciones meteorológicas no me puedo quejar. El cambio ha sido enorme y los días de sol han abundado y me ha ayudado a dedicar más tiempo en las pistas. (Es muy difícil generalizar lo que es mal tiempo o buen tiempo así como conceptualizar el tipo de nieve, pero la intención es dar una idea general teniendo en cuenta por ejemplo que para mí mal tiempo es un día de excesivo frío o viento, y que nieve no tratada puede ser todo tipo de nieve que no ha sido pisada: nieve polvo, bañeras, etc…).
 

 
 VELOCIDAD DE APRENDIZAJE: Yo creo que al igual que en la primera temporada la clave fue la técnica; en ésta temporada la clave ha sido la asimilación. A medida que los avances son mayores parece que el margen de mejora es más complicado. Sin embargo creo que la velocidad de aprendizaje de esta temporada no ha bajado con respecto a la pasada.
 
 

¿Y ahora qué? Pues ahora tengo que dar  la noticia. Me voy a trabajar y hacer temporada de esquí en Volcán Osorno en Chile. Esto significa que mi tiempo de preparación física hasta marchar es limitada. Terminé la temporada en Baqueira, tuve una semana de descanso, y ya estoy de nuevo con mi entrenamiento de carrera con una planificación de 6 semanas.
Las dos primeras semanas han sido una tortura. Mis piernas eran como dos mazacotes que se pegaban al suelo. Y es que, al igual que he ganado en fuerza, también he perdido en resistencia aeróbica. Ahora me encuentro en mi tercera semana y empiezo a tener de nuevo buenas sensaciones de ritmo, respiración y zancada, lo cual es buen síntoma porque la pérdida ha sido menor de lo que esperaba.
 
¿Objetivo de esta miniplanificación?: sobre todo mantenimiento de la fuerza y mejora de la capacidad aeróbica y anaeróbica mediante series, cambios de ritmo, cuestas y escaleras, completando la última semana con carreras de 30 minutos a alta intensidad. (Artículo : ¿Te gusta correr? )

Ahora me despido hasta el verano. Intentaré informar todo lo que pueda sobre mi temporada en Chile.

¡¡Hasta pronto!!


lunes, 14 de abril de 2014

FINAL DE TEMPORADA


El lunes 21 de abril será mi último día de esquí de la temporada. Me encuentro fuerte y no veo el momento de dejar la nieve. Pero ese momento está ahí... sólo a unos días acechándome. Comienzo a sentir cierta tristeza y pienso en cómo podré compensarla.

Pues sí, ya son dos intensas temporadas de esquí. Y ésta, sabía que era en la que tenía que dar el cambio. Estoy orgullosa de los resultados pero sobre todo de lo que he dado de mí para conseguirlos.

Esto es casi una despedida, porque mi próximo artículo lo haré ya lejos de las montañas. En él haré un pequeño balance sobre la temporada. Me voy contenta: con mi certificado de Técnico Deportivo en esquí alpino nivel 1 y con la certeza de que he hecho las cosas bien.

Me mantengo en mi línea y os dejo un vídeo en el que se puede apreciar cómo he terminado. He querido que sea un vídeo especial porque se ven muy bien los avances del aprendizaje.

Todo mi reconocimiento a Álvaro; mi entrenador y ahora compañero de trabajo, quien ha estado y está conmigo al pie del cañón. Gracias... te lo debo todo a ti.

También gracias a todas esas personas que no han dejado de apoyarme y a aquellos que se han cruzado conmigo en las pistas para darme los mejores de sus consejos :-)   Escuchar enriquece cuando viene de quien sabe, y sobre todo de quien desea algo bueno para ti.

¡Hasta pronto!









miércoles, 2 de abril de 2014

INTRODUCCIÓN DEL CLAVADO DE BASTÓN


No será la primera vez ni la última que vamos a una clase y nos quitan los bastones. Tengo grabado en mi mente imágenes de algunas caras… ¿pero por qué me los quitas? Todo el mundo esquía con ellos, ¿por qué yo no?. Pues bien, los motivos pueden ser diversos dependiendo en qué etapa del aprendizaje nos encontremos. Pero refiriéndome al momento en el que comenzamos a controlar un poquito el paralelo, hay uno que suele prevalecer entre todos los demás: su uso inadecuado.

Cuando se aprende sobre todo por imitación, se tiende a hacer movimientos con los bastones que se alejan bastante de su verdadera utilidad, llegando a entorpecer el aprendizaje.
Digamos que en vez de convertirse en un punto extra, el clavado de bastón mal hecho se convierte en un retroceso. Por lo cual, cuando empezamos a aprenderlo es idóneo realizar una progresión sencilla, entendible y eficaz.


¿Cuándo comenzamos a aprender la clavada de bastón?

Comenzamos en el momento que aprendemos el paralelo derrapado (ver artículo Iniciación al paralelo).  Hay dos opciones: introducirlo a la vez que aprendes a hacer el paralelo, o una vez que ya controlas los movimientos más básicos de éste.
Personalmente soy partidaria de la última opción. Esto es que una vez que más o menos tenemos automatizados los movimientos de piernas, cadera y tronco, añadimos el movimiento de brazos como un movimiento independiente que se une a los demás. 

Yo aprendí de esta manera. Mis brazos y bastones se mantuvieron en posición adelantada y estática hasta  el momento en el que derrapaba en paralelo sin dificultad. La explicación de no mover  los brazos con anterioridad es sencilla: cuando estás aprendiendo a hacer el paralelo, las dosis de información son de por sí muy elevadas. Si introducimos el clavado de bastón al mismo tiempo, lo más posible es que nos colapsemos y no seamos capaces de hacer bien ni una cosa ni la otra. Yo al menos creo que no hubiera sido capaz.  Démosle tiempo al asunto ya que al principio requiere de mucha concentración y coordinación. Introduzcámoslo en el momento apropiado.



¿Para qué sirve?

Como decía anteriormente, una de las cosas más importantes es entender para qué sirve.
Los bastones desde el momento en que nos ponemos unos esquís, tienen dos funciones principales:

-Nos ayudan a equilibrarnos
-Nos ayudan a desplazarnos e impulsarnos 


Digamos que cuando esquiamos en cuña, los bastones no tienen una función altamente necesaria, limitándose su uso a momentos de parada y desplazamiento en llanos.

Sin embargo cuando se comienza a aprender el paralelo, introducimos el clavado de bastón y a éstas funciones se las suman otras más:

- Nos marca el ritmo de nuestros movimientos entre giro y giro.
- Nos prepara a realizar la entrada en la curva para cambiar nuestra dirección. 
- Nos ayuda a extender las piernas y conseguir  una posición adecuada que nos “lanza” hacia la pendiente
.



¿Cómo aprender?

1.  En parado 
Partimos colocándonos en * posición base. Con un movimiento suave, leve e ininterrumpido del brazo y muñeca, tocamos con la punta del bastón en la nieve. Una vez hecho esto nos ayudamos ligeramente con el bastón para levantarnos extendiendo las piernas. Una vez en extensión volvemos a situar los brazos en posición de base a la vez que flexionamos de nuevo.
Es ideal automatizar este movimiento en parado para coordinar adecuadamente la extensión y flexión de piernas con el movimiento de brazos.




* Recordando la posición de base: los esquís en paralelo con una separación a la anchura de las caderas, flexionando tobillos y rodillas e inclinando el tronco ligeramente hacia delante. Cogemos los bastones de manera que las manos se sitúen por delante de las caderas y manteniendo los hombros relajados. La mirada se mantiene al frente.


¿Dónde clavamos el bastón?: La referencia más sencilla es la zona de entre las espátulas del esquí y el patín. Por otro lado, decir que en realidad no es necesario clavar literalmente los bastones en la nieve, sino tocarla e incluso sólo hacer el gesto técnico de los brazos.




2. En diagonal
Es el momento de ver cómo hemos automatizado lo anterior, pero esta vez en movimiento deslizándonos con los esquís. Buscamos una diagonal y hacemos el gesto de clavado de bastón varias veces con el brazo del exterior. Después en la diagonal hacia el otro lado.





3. Encadenando las curvas
Comenzamos a esquiar en diagonal. Cuando nos vemos preparados para girar clavamos el bastón de manera que al extender las piernas liberamos carga. Esto nos permite colocarnos correctamente en la curva y dirigirnos hacia la pendiente. Las manos deben apreciarse en nuestro campo visual en todo momento y no dejar ningún brazo atrás, es decir, los brazos deben mantenerse adelantados. Después volveremos a flexionar progresivamente para controlar la velocidad y marcar la dirección que deseamos.





Os dejo un vídeo en el que se pueden apreciar estos 3 puntos:





                   Para ver mejor el vídeo pincha aquí: Introducción del clavado de bastón




 
domingo, 23 de marzo de 2014

HOME RUN BAQUEIRA BERET

 
Alguna vez curioseando por internet pude ver algún descenso chino. Siempre pensé que estaban locos. Cientos de esquiadores bajando desde lo alto de la montaña, caídas bastante serias, choques para no volverse a levantar y sobre todo altas velocidades y un absoluto descontrol.

Pues esto es lo que nos ha traído Red Bull  con el "Home Run". No sé en qué momento me dejé convencer, pero decidí hacerlo. Tal vez lo que me dió el impulso final fue pensar que había primero 100m de carrera a pie hasta llegar a los esquís. Era lo único en lo que sabía que podía darlo todo. Ya sé... es una carrera de esquí, pero la salida era mi fuerte. Y como comentaré, esta idea inicial se alejó bastante de la realidad. Eso sí, mi principal objetivo casi se centraba en llegar entera a meta. Y como no, descubrir nuevas sensaciones.

El día se levantó más o menos despejado y nos acercamos para confirmar nuestras inscripciones. Eran las 9:00 de la mañana y ya estábamos unos pocos.




A las 15:00 me reuní con Ariadna, mi compañera de aventuras en las pistas. Se premiaba al más rápido con esquís, con snowboard y a la primera chica. Pero también al mejor disfraz, algo que le daba bastante buen rollo al evento. Así que allí estábamos las dos con nuestra mejor sonrisa. (Ari a la derecha y yo a la izquierda).

 

Hasta el último momento no supimos cual era el recorrido, así que apuramos para hacer dos bajadas de...  ¿reconocimiento? ¡¡No se veía nada!!. Había muchísima niebla y comenzó a nevar.  Se salía desde el Mirador y la meta estaba al lado de la cafetería Moët. Un día idóneo para una carrera de estas características, jajaja.
Cogimos los dorsales  y nos fuimos al telesilla de Jorge Jordana. Allí nos fuimos reuniendo todos, esperando para subir. No sabría calcular cuántos éramos, pero dudo que llegaramos a los 300 participantes que era el tope. Supongo que el tiempo hizo que hubiera bajas.
 
 
 
Una vez arriba, todos nos dirigíamos a dejar nuestros esquís en el lugar más "estratégico" posible para no perderlos. Cuando ví cómo trayecto de carrera a pie... ¿¿¿ dónde estaban los 100 metros??? Sólo unos 25m no más :-(  Yo triste; otros aliviados.

 
Cuando me dí la vuelta, muchos ya estaban preparados.
 
A partir de este momento, guardé el móvil. Intenté adentrarme al menos en las filas del medio pero era imposible. Mucha adrenalina y competitividad entre la mayoría de los participantes. Viendo el panorama decidí ponerme atrás del todo. Total, mis pequeñas opciones ya habían desaparecido.
Pasaron 10 minutos, 20 minutos... ¿tal vez más?? y no daban aviso de salida. No sabíamos qué pasaba. Sólo sé que algunos estábamos ya en proceso de hipotermia. La espera se hizo eterna. De repente todo el mundo se echó a correr. ¿¿Alguien escuchó el toque de salida???? ¡¡¡NADIE!!!! . Todavía es un misterio por resolver. 
Salí como pude. Delante sólo veía gente dándose bastonazos, empujándose y abriéndose camino. No encontraba los esquís porque acabaron cada uno en un lugar, pero no tardé en ponérmelos. A partir de ese momento empecé las primeras remadas y a descender. La verdad es que el recorrido se convirtió en una carrera de orientación. Buscaba las banderas entre la niebla y me dediqué a seguir a los de delante para no perderme.
A mitad del tramo, algunos se paraban o ralentizaban. Supongo que para descansar las piernas. La nieve era húmeda y con pequeñas bañeras en algunas zonas, por lo que el terreno y la baja visibilidad complicaba las cosas.  Eso sí, a la mayoría eso no le importaba. Ver o no ver... ¿ qué más daba? ¡¡A piñón hacia la meta!!. Así que en el tramo final me crecí. ¡¡Mejor tarde que nunca!!  El miedo a darme un leñazo era innato, pero las piernas al  menos me respondían.
 
Mi llegada a meta
 
Cuando llegué celebré mi bajada e hice algunas fotos:
 
Álvaro y Héctor
                                             

 

 
 
 
 

Bobs Esponjas y Edu Puente, el ganador absoluto del Home Run


                                Con los ganadores al mejor disfraz. ¡Ole esos bañistas!

 
 Acabamos la jornada con una consumición de regalo para los participantes: Ron o Vodka con Red Bull calentito (¡Estaba bueno!). Y nos quedamos durante un largo rato disfrutando del panorama.

Tengo algo muy claro... ¡¡el proxímo Home Run, más y mejor!!!


Enlaces:

Noticias Red Bull
Otras fotos del evento
Vídeo Home Run -Baqueira Beret




 
miércoles, 5 de marzo de 2014

BOTAS DESABROCHADAS


Días después de ver los vídeos de mi artículo anterior, pudimos identificar algunas de las cosas que me estaban impidiendo sentirme más fluida, y sobre todo como lo he hecho a lo largo de este blog, mejorar la técnica.

Curiosamente llevaba un tiempo dándome cuenta de que algo me estaba faltando. Mi paralelo perfeccionado había progresado mucho y el resultado del día a día era óptimo. Sin embargo el giro corto...se me estaba empezando a atragantar.

Cierto es que había encontrado un buen movimiento de piernas, una buena posición, y hasta había conseguido coordinar el clavado de bastón.  Algo que puedo asegurar que no ocurrió de la noche a la mañana. Pero yo sentía que los esquís no entraban del todo bien en cada giro, por lo que aunque empezaba bien, llegaba un punto en el que todo me resultaba más forzado. Y efectivamente, pude observar tanto esquiando como en los vídeos, que dejaba el esquí interior ligeramente plano, mientras que con el exterior cortaba la nieve y presionaba sin problema. ¡¡Vaya!!, pensé. Habrá que hacer algún ejercicio. Y no hice uno sino varios... Pero no notaba los cambios que buscaba.

Un día llegó Álvaro diciéndome que había estado entrenando con las botas desabrochadas y que si me animaba por fin a probarlo. A mí no me ilusionó demasiado la idea, ya que lo hice brevemente una vez y no me gustó nada: inseguridad, pensamiento de que te vas a torcer el pie, de que te vas a caer... Pero bueno, tenía toda la mañana libre para darle una oportunidad al tema y comprobar si tan bueno era.

Me fui a una pista sencilla, me desabroché las botas al completo y empecé a esquiar muy despacito. A pesar de que me habían dicho que era un ejercicio estupendo, no terminaba de entender su sentido. Tendemos a creernos todo lo que nos dicen: este ejercicio es muy bueno y tal y pascual. Pero decir que un ejercicio es "bueno" abarca demasiado. Necesitaba comprobarlo y sobre todo averiguar qué de específico tenía. Siendo sincera, la primera vez que lo hice no sentí que me ayudara de mucho... O al menos eso creía. No quería descartarlo tan rápido por lo que puse la cabezonería al poder y acabé esquiando así 2 horas.  

Cansada de ir apurando, volví a abrocharme las botas. Y...¡¡¡sorpresa!!! menudo cambio. A cada curva, mis esquís se agarraban a la nieve como jamás antes lo habían hecho. No sólo eso, sino que mi esquí interior comenzaba a dejar de ir plano. El sentimiento de cambio fue tan fuerte, que días después hice lo mismo: 2 horitas con las botas desabrochadas, abrochármelas y rápidamente esquiar.  Pues bien, gracias a esto, aparte de mejorar el giro corto, también he conseguido superar mis temores a la nieve dura, la cual antes detestaba y que incluso ha empezado a gustarme. En poco tiempo, cuando ya pensaba que los avances serían más lentos, ha vuelto a darse una gran mejora.


 
¿Qué ocurre cuando esquiamos con botas desabrochadas?
La clave está sobre todo en los tobillos y en sus movimientos. Me referiré a los movimientos de  flexión (dorsiflexión y flexión plantar), movimientos laterales (eversión e inversión) y movimientos de rotación (abducción y aducción).

 
 
1. El movimiento de flexión en los tobillos, es una de las bases más importantes del esquí. Desde que debutamos, es uno de los puntos a los que más atención se debería de poner. Una buena flexión de tobillos nos proporciona una posición ideal sobre las botas que se desencadena en un mayor control sobre los esquís. Habremos oído hablar multitud de veces que debemos sentir cómo las espinillas se apoyan en las botas. Pues bien, esto se consigue con una buena flexión de tobillos y rodillas. Con el tiempo, acabamos automatizando este movimiento (flexionar y extender) y nos acostumbramos a que la bota soporte parte de nuestro peso así como la presión que ejercemos sobre ésta y que a la vez se transfiere al esquí. La bota nos mantiene por así decirlo rígidos, con movimientos reducidos del pie. ¿Pero qué pasaría si no lleváramos botas? Pues eso es lo que se experimenta con las botas desabrochadas. Nos vemos obligados a controlar nuestra flexión sin necesidad de apretar contra ellas. Cuando nos las volvemos a abrochar, nos damos cuenta de que nuestra posición ha mejorado y de que es mucho más centrada (ni de pie como palos, ni excesivamente flexionados).


 



2. Lo mismo ocurre con el movimiento lateral de los tobillos. Al acostumbrarnos a que la bota nos los sujete, no somos capaces de sentir el rango de movimiento que realmente podríamos hacer. Cuando desabrochamos las botas ese movimiento se hace enormemente mayor, lo cual nos sensibiliza a entrar con los cantos con mucho más cuidado y con una mayor calidad de movimiento para agarrarnos a la nieve y no caer. Para ello no nos queda opción que mantener una posición de los pies adecuadas al terreno, de manera que  nuestra toma de cantos mejora y ampliamos nuestra capacidad de conducción. Al abrocharnos las botas, nuestra presión y movimiento lateral se vuelve muchísimo más precisa.



 
 
3. Por último y en menor grado,  al esquiar con botas desabrochadas, podemos ver cómo en ocasiones algún esquí se mueve de forma independiente o distinto al otro. Suelen ser movimientos muy pequeños de rotación de los tobillos,  que en momentos de irregularidad del terreno pueden acrecentarse notablemente.  Reforzando que los tobillos se mantengan por decirlo de alguna manera estáticos (sin rotación), se consigue que los esquís estén paralelos y que sus movimientos sean lo más idénticos posible.


 
 



 
¿Qué conseguimos?
En definitiva, el conjunto de microrregulaciones que obtenemos tanto a nivel muscular como articular es bastante alta, lo cual afecta directamente en los pequeños movimientos que realizamos con los pies al esquiar. Todo, claro está, junto con el resto de movimientos de nuestro cuerpo (rodillas, caderas, tronco, etc.. ) En resumen:

 
- Mejora el movimiento de angulación

- Mayor toma de cantos al derrapar y al conducir. Los esquís se agarran al suelo.

- Flexibilidad y fortalecimiento de tobillos

- Mejora la centralidad y la posición de nuestro cuerpo.

- Mayor paralelismo y simetría

 



* ¡Cuidado! Este ejercicio está dirigido a un nivel medio-alto y avanzado, con una buena base de esquí. Existe un alto riesgo de lesión sin una actitud prudente y adecuada. Si tienes problemas en los tobillos, la precaución debe ser aún mayor, siendo necesario fortalecerlos con anterioridad con ejercicios como pueden ser de propiocepción. (Artículo Propiocepción y esquí )
 



Propiocepción en tobillos












 

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