jueves, 21 de diciembre de 2017

TRAVESEANDO POR NORDKETTE


Aunque llevo más de 2 años y medio en el Tirol, no fue hasta hace un par de semanas que conocí la estación de esquí de Nordkette.  Hace poco me mudé a la ciudad en Innsbruck, pero mis condiciones siempre fueron tener la montaña al lado. Lo sé, Innsbruck esta rodeado de montañas, pero yo quería plantarme en ellas casi nada más salir de casa. Encontrar casa por estos lares no es nada fácil... pero finalmente conseguí establecerme a los pies de la estación de Nordkette (que significa cadena del norte). En verano podía correr por los caminos. Un lujo. Pero ahora hay días que las calles están llenas de hielo y los caminos que frecuentaba  tienen bastante nieve, por lo que lo de correr no siempre es posible o al menos seguro. Este año ha venido muy fuerte. Desde septiembre llegaron las primeras nevadas y estos últimos 2 meses está cayendo sin parar. Se avecina una temporada increíble.

Nordkette es una estación pequeña situado al lado de Innsbruck. Tiene 6 pistas (15km), un snowpark y lo demás son rutas de esquí e itinerarios de freeride. Pero vaya itinerarios... Es más, en Hafelekar (2223m), la parte más alta a la que puedes acceder en teleférico, no encontrarás ninguna pista. Si quieres bajar esquiando debes de tener más que un buen nivel de esquí. La verdad que a mi me impresionó encontrarme con este panorama. Es una estación para los amantes del freeride, diferente y diría que peculiar.


    Enlace: Plano de pistas


   Pero ayer no iba a ser un día ni para esquiar ni para correr. Me levanté curiosa. La previsión del tiempo era buena y cayeron los primeros rayos de sol. Así que después de un buen desayuno, me planté la mochila y me fui paseando a la parada de Löwenhaus. Este funicular tiene 4 paradas y te lleva desde practicamente el centro de la ciudad hacia la estación de esquí de Nordkette en Hungerburg a 860m de altitud.


    Saliendo de casa y de camino

    El río Inn.

    Mirando atrás, dejamos la zona de Saint Nicolas

    Paseando nos encontramos con la parada de Löwenhaus

  Antes de subir, el funicular cruza por el río Inn

  

    Llegamos a Hungerburg (860m), donde podemos coger el teleférico de la estación.


    Pero es día de subir a patita. Bordeando el aparcamiento y al fondo, se encuentra la base.

    Ya la veo y parece que alguien más anda también dispuesto a subir.


          Después de un laaaargo rato intentando poner todas mis cosas en orden (pieles, abrigo, que si cámara por aquí y por allá) me dispongo a comenzar. Objetivo: Seegrube (1905m).
(Como añadido decir que en verano es muy agradable subir paseando al Arzler Alm. Un restaurante alpino al que llegas sin mucha dificultad y en el que puedes disfrutar de una buena cerveza, comida y vistas. Ese fue mi primer plan pero en invierno está cerrado).


  Pues para allá que voy

   Al fondo se divisa la cima del Serles


   Poquito a poco se va ganando terreno.


  Pero también el  terreno empieza a complicarse



    Sin  embargo acabo encontrando otro camino encantador.

   Y para arriba
 
    El paisaje cambia
 
    Empieza a nublarse y a hacer fresquito. 

        Este tramo es empinado.  No hay nadie excepto un señor que me pasa y me pregunta: ¿has   escogido este camino? ...me sonríe. Pregunto si queda mucho y me dice que no. Luego entendí esa sonrisita.... Pues si, me había ido por el más difícil. Cuesta arriba sin más. Sin embargo él iba como la seda. Me quedé observando cómo lo hacía:  técnica, paso firme y ritmo. Un veterano más fuerte que el vinagre. ¡Necesito un descanso! Agua, plátano y a continuar.


           Y llegué a buen puerto. Me quedé no muy lejos de mi objetivo en Seegrube. Todo bien, este último tramo era una pista. Gente esquiando y vuelta a la "civilización"  :-)
 Me estaba empezando a quedar fría por lo que decidí que era el mejor momento para regresar. Me abrigué bastante y ¡a esquiar! Bajada larga y bien ganada. 

     Innsbruck desde lo alto. Había sido una gran mañana.




   Esta temporada ya comienza siendo muy especial y me alegra compartir que repito temporada en  Zillertal. ¡Felices fiestas!
 





sábado, 16 de diciembre de 2017

EMPEZANDO CON EL ESQUÍ DE TRAVESÍA

 
Una de las cosas que tenía desde hace tiempo pendiente era comenzar con el esquí de travesía. Hace 3 años comencé a hacer mis pequeños paseos con unos esquís prestados. Me gustó y mucho, pero no miento si digo que hasta  hoy no he podido sacar el tiempo necesario para ponerme a ello.  Y entre otras cosas siempre es necesario invertir en material.

Había que dar el primer paso, que pare mi fue buscar unos esquís de travesía y unas fijaciones.
Ha sido difícil decidirme para que se adaptara a mis necesidades. Preguntando a compañeros y buscando información en otros blogs al final fui perfilando lo que quería.

Para empezar quería unos esquís más anchos a los que utilizo habitualmente, pues la idea es  bajar también por fuera de pista. Pero tampoco quería unos esquís freeride (muy anchos) ya que tampoco creo que sean muchos los días en los que me vaya a encontrar la nieve adecuada. Entonces dí con un modelo que me convenció y que se ajustaban a mi presupuesto: los K2 TalkBack 88.



Cotas: 127/88/113mm
Longitug: 160cm
Peso aproximado: 1250grs


Una vez elegidos los esquís llegó el gran debate: las fijaciones. Yo la verdad es que quería algo lo más polivalente posible. Y de momento aunque la subida es importante, no quería restar mucho en el disfrute de las las bajadas. Así que después de muchos consejos por aquí y por allá me decidí por los MARKER Tour F10. Estas fijaciones lo bueno que tienen es que están preparadas para esquiar en pista así como para utilización de botas de esquí alpino. La única pega es que en comparación con unas fijaciones específicas de travesía (Dinafit) son más pesadas.

Pieles de foca: aquí no me compliqué mucho la existencia. Ví que vendían unas totalmente a medida y preparadas para mi modelo de esquí. Van genial.



 
Debo de decir que estoy contenta con la elección. Con esta combinación puedes tener un esquí polivalente (pistas, travesía, un poquito de fuera de pista). Pero como he comentado, cada uno debe adaptar su equipo de esquí a sus gustos y necesidades.


¿Botas? No he comprado. Las que utilizo actualmente son unas botas race que no se me ocurriría utilizar ya que son pesadas y rígidas. Sin embargo, en el desván guardaba las anteriores. Una botas de esquí All Montain usadísimas que además no conseguí vender (Lange Delight Pro 90). Mira que bien, nunca se sabe. Tienen la característica de estar adaptadas para poder realizar pequeñas caminatas con comodidad. A ver, no son botas de travesía y como tal también pesan más. Pero por el momento no necesito nada más. (Mi experiencia con ellas subiendo ha sido buena y no me han dado ningún problema.  Eso sí, no aprieto la bota tanto como en el descenso).

Bastones extensibles: los compré el año pasado con idea de algún día empezar con esto. Muy ligeros y poder adaptarlos al terreno es ideal.

Ropa: como todavía estoy en proceso de ampliar mi atuendo, me planté en la montaña con mis mallas de correr de invierno. Bien gorditas. Eso si, con los pantalones de esquí preparados en la mochila por si acaso entraba el frío. No recomiendo a nadie llevar pantalones de esquí en el ascenso. A los 5 minutos te cueces y es muy incómodo.
Para la parte de arriba como siempre en capas y a ser posible lo más ligeras posible (térmica-chaqueta media- y abrigo). Todo empieza a sobrar cuando te pones en movimiento, pero mejor que sobre a que falte.


Ya con todo lo más importante del equipo preparado sólo faltaba empezar. Marcamos una ruta facilita en la estación de esquí de Schlick 2000 en Stubai. La idea era probar el material y ver qué tal las sensaciones.

Fue el domingo pasado 10.12.17. La mañana comenzó muy fría  y con viento. Pensé que la cosa no iría bien pero sin embargo cuando llegamos a la estación media (Fronebem 1363)  el tiempo comenzó a mejorar. De ahí disfrutamos de un camino de montaña hasta arriba (Bergstation 2136).
Tuvimos algunas dificultades al final puesto que la pendiente era mucho mayor y comenzó a refrescar bastante. En realidad, cuestión de técnica que nos falta. Pero lo solucionamos y llegamos. El tiempo se estaba complicando así que comimos un Käsestpatzle para entrar en calor (comida típica del Tirol)y rápidamente nos volvimos esquiando.


Dejo un video. El paisaje era increíble y es lo que más disfrutamos ¡Deseando volver a repetir!









sábado, 9 de diciembre de 2017

APRENDIENDO A VIVIR


Ha sido un verano y un otoño duro. Nuevo trabajo en una oficina y muchas horas de estrés. En busca de un trabajo para todo el año, se podría decir que mi verano ha pasado sin pena ni gloria. Aprovechando los sagrados días libres y esperando sin más que terminara.

Ha sido un tiempo de crisis. Pensamientos contradictorios, dudas, objetivos sin definir… Curioso que después de un tiempo de ensueño llegara todo lo contrario. La apatía y las pocas ganas estaban ganando la batalla. Salir, moverme, entrenar se estaban convirtiendo en un verdadero esfuerzo. Estaba triste, cansada y sobre todo estresada.

Por otro lado llegaron mis dudas como inmigrante que soy. Todavía no siento este lugar como mi hogar, y sin embargo cuando vuelvo a España empiezo a sentirme extraña. Algo se me estaba poniendo difícil. Sabía que este momento llegaría tarde o temprano. La sensación de echar todo de menos y de no saber muy bien qué hacer al respecto. ¿Por qué no vuelvo? ¿es este el lugar donde quiero quedarme? Me estaba perdiendo en la confusión.

Tomar decisiones era importante pero también tenía que tener cuidado. Pues como bien es sabido "toda decisión implica una renuncia". Decisiones y renuncias; ese es el tema. ¿ A qué estaba renunciando?: Estaba renunciando a mi misma.
No siempre es posible adaptarse a todo. A veces ni siquiera a nuestras propias decisiones.

Hay etapas que sabemos que no se arreglan de la noche a la mañana y esta ha sido una de ellas. Plantearte de nuevo las preguntas existenciales: ¿de dónde vienes?, ¿ quién eres? y la tercera que vendría después. De ahí, un inevitable viaje al pasado me recordó porqué elegí este camino. Nada es casual sino causal. Y tenía mucho sentido.

Llegó el otoño y las primeras nieves. Las respuestas comenzaron a emerger solas.
En octubre comencé a esquiar y me propuse visitar los 5 glaciares del Tirol (Kaunertal, Pitztal, Sölden, Stubai y Hintertux), para luego dar paso a otras estaciones que han ido abriéndose hasta el dia de hoy.

La montaña era algo que necesitaba. No pensar; sólo respirar y vivir. Ser consciente de que ese trabajo me estaba haciendo polvo y decidir dejarlo a pesar de todo lo que había apostado por él. Me había alejado de mi esencia y la había descuidado. No podemos intentar ser quienes no somos, ¿cierto?.

No sé hacia donde voy ni me obsesiona en este momento saberlo. Me siento tranquila e incluso aliviada de no pensarlo. Estoy bien, sé quien soy y vuelvo a sentir mi energía. Es momento de volver a la sencillez del día a día, disfrutar de mis amigos, de los que llegan, del esquí que es lo que me trajo aquí, de ver a mi familia en Navidad después de años y de volver a conseguir retos. No me apetece complicarme más.

En realidad, ¿ qué puedo pedir? Soy afortunada. Tal vez  sólo me hacía falta volver a aprender a vivir.


Hintertux 25.10
 Pitztal 28.10




 Max

 Wildspitze (la segunda cima más alta del Tirol)
 Tamas y Max

 Sölden 18.11

 Camino a Kaunertal 26.11


 Kaunertal

 Nordkette 2.12

Mar de nubes. Innsbruck




martes, 25 de abril de 2017

DIA DE ESQUÍ EN ISCHGL Y SAMNAUN

 
  Ya estoy oficialmente de vacaciones y qué mejor que aprovecharlas al máximo. No me canso de esquiar y mucho menos si estoy bien acompañada,
 
Esta temporada he tenido tiempo de visitar bastantes estaciones del Tirol. Pero había una por la que ya tenía que pasar sin falta. Se trata de Ischgl. Llamé a mi compañera Alexandra con la que comparto muy divertidos momentos. Ella es la que escribió este Post en Facebook. y me gustó tanto que he querido también compartirlo en mi Blog.
 
Comenzamos esquiando en Ischgl bien prontito. Y de verdad menuda sopresa. Es una estación de ensueño que recomiendo totalmente. Enorme, con pistas largas, anchas y diversas formas de terreno con las que puedes "jugar". Me sorprendió también la cantidad de pistas negras. Estamos en primavera y todo estaba blanco y con buena nieve. No cabíamos en nosotras mismas de alegría. Estuvimos todo el día de un lado a otro y de hecho acabamos en Samnaun,  estación suiza con la que se une.  Por cierto, en busca de un supuesto Duty Free nos desorientamos un poco en Suiza. Nada que no se solucionase entre muchas risas 😉
 
Aquí os lo dejo:
 
 
 
 
ON OF THE DREAM DAYS AT SWISS BORDERS
 
 
 
We have came and we had such a nice view

 
 
Selfie in the lift. Yeah... for sure we were the most bautiful ladies at the slopes


 A little bit skiing!
 
 
We skied hard from earlier morning
 
 
And we were posing as well and enjoiying so nice views

 
 
The best food of Tirol
 
 
Cheers on it!! lovely day!
 
 
Proseco Time
 
 
Which way is right? Which way is wrong?
 
 
 Yeah! we found a right place. Shopping with a ski boots is something what I never did. Everything is for the first time.


 And then it came. Actually it was from beginning of the day. Slogan: I have not idea where we are but I am not going to check the map. Lost in Swiss!! Where is the shuttle?
 

Okay Okay Okay. I decided Austria just because I parked car there
 
 
Little break to take a breath cause it was brathtaking experience
 

Then we meet this awesome gentleman. We had to hang out a little bit



 


lunes, 30 de enero de 2017

TEMPORADA EN ZILLERTAL. Y LOS SUEÑOS...


     Me perdí en el blog, pero no en el camino. Ando siempre con la cabeza un poco revuelta y se acontece raro que haya sido capaz de sentarme delante del ordenador.
No es para menos. Son muchos los cambios y  el tiempo dedicado a mis dos principales responsabilidades: mi trabajo y sobre todo ser feliz que no es poco.
Porque por si alguien me lo pregunta, contesto de antemano que sí. Que somos responsables de nuestra felicidad: de las elecciones que tomamos, de nuestra actitud, de levantarnos cuando las cosas no son como queremos, de cuidar y valorar lo que tenemos.

Aquí he seguido en Austria dando volteretas. El año pasado terminé la temporada de esquí en el Glaciar de Stubai y me mudé a  Innsbruck para continuar trabajando en una cafetería como hice el verano anterior . El objetivo fue seguir mejorando mi alemán, mantener mi estancia, alcanzar alguna que otra cumbre y seguir descubriendo estas increíbles montañas.


  Nordkette. Al fondo se divisa la ciudad de Innsbruck


  Desde la cumbre del Grösse Bettelwurfspitze


Tenía un acuerdo con la Escuela de esquí de Hintertux, pero debido a una mala organización y a un no terminar de cuajar, decidí seguir buscando otras opciones. En mi búsqueda encontré algo acorde a mis expectativas. Esta vez y  más que nunca,  me resultaba muy importante que consideraran objetivamente  mis capacidades como profesora y esquiadora, así como mi currículum deportivo. 

Me ofrecieron algo que me gustó y decidí moverme al Valle de Ziller (Zillertal).  Actualmente trabajo en una Escuela de esquí pequeña que imparte clases en la Estación de Kaltenbach-Hochzillertal. Y sin duda fue una elección acertada.

 En un principio iba a trabajar con los grupos de niños y coordinación. Pero al final esto no ocurrió. Comencé a entrenar a los niños del club de Aschau (un pueblo del valle) y posteriormente a impartir clases privadas generalmente para adultos.  Funcionó tan bien que me quedé con el puesto. Tengo un desafío diario que me mantiene despierta. Ya no sólo por el idioma (que sigue siendo un tema), sino porque recibo alumnos con toda clase de niveles. No siento estar encasillada y me gusta como quien dice, no tener la receta preparada.
Por otro lado tengo tiempo de esquiar casi todos los días, y gracias a mi jefe sigo encontrando nuevas herramientas de enseñanza ya que saca tiempo para compartir su experiencia.


Aquí con los niños de Aschau, el pueblo donde me alojo



 
 Mi compañera y amiga Lisa  preparada para trabajar
 
                                         Aschau


He mencionado el idioma como desafío porque sigue dándome algún que otro momento. Podría decir que estoy cerca de "dominar" el alemán y que he tenido que ponerme mucho las pilas para poder explicar cosas técnicas que ya de por sí a veces son difíciles de hacer entender en español. Jugar con frases sencillas, con la imaginación y con mucha comunicación no verbal  me ayuda bastante. A veces todo depende de peculiaridades idiomáticas de mis alumnos. Vamos, que no es lo mismo un andaluz que un gallego, ¿no?. Y concretamente en Zillertal tienen un dialecto que ni los mismos austriacos entienden. No hay drama... es lo que toca aunque a veces me frustre.

Qué decir aparte de que me encanta mi trabajo:  Un abrazo de tus alumnos (más si son alemanes, jajaja),  la sonrisa de felicidad de unos padres cuando ven a sus hijos esquiar por primera vez, parejas compartiendo clase para pasar las mejores vacaciones juntos, etc, etc... Así, incluso los días más dificiles o en los que más cansancio siento, finalmente siempre sale la mejor versión de mí.

Con respecto al Valle de Zillertal tiene varias estaciones de esquí y muchas conectadas entre sí: Hochfügen- Hochzillertal - Zillertal Arena- Gerlos- Mayrhofen- Hintertux. Un paraíso del esquí.
Hochzillertal, mi estación, está conectada con Hochfügen con un total de 88 km de pistas. Debo de decir que es una maravilla. Buena nieve y el viento azota en pocas ocasiones. Las pistas son muy anchas, largas y preparadas para el disfrute tanto de principiantes como  avanzados. Con muchas alternativas para fuera de pista, bosque, funpark (saltos y freestyle)  así como zona señalada para freeride.  (Abajo algunas fotos de  la estación de Hochzillertal)



Parte del Valle de Zillertal desde lo alto


 











 
 
Mis días libres, que son poquitos, intento conocer otras estaciones del Tirol. Aquí lo tienen muy bien montado y ya desde finales de septiembre abren las estaciones con glaciar. Así que me compré el Snowcard Tirol que es un forfait válido para todas  las estaciones del Tirol. Módico precio de 560 euros por vivir aquí. La verdad.. que no tiene desperdicio ninguno. Estoy disfrutando como una niña.

Sin extenderme mucho, no quería más que pasar por aquí para no dejar este blog en el olvido. No es ni mucho menos un final, pero sí un momento de reconocimiento y realización profesional importante para mí.

Hace ya 5 años comencé esta andanza junto a Álvaro, que dedicó mucho trabajo, tiempo e ilusión en un proyecto que conseguimos con esfuerzo y dedicación. Aunque hace dos años que nuestros caminos se separaron, la pasión por el esquí quedaron latentes en mi.

Actualmente ya son 6 intensas temporadas de esquí y  aprendizaje en todos los sentidos . En todo este tiempo, como la vida misma, no todo ha sido coser y cantar. He tenido mis altibajos, mis dudas, mis temores... No hay fórmula. Nunca  fui ninguna fuera de serie. Más bien fui siempre un poco cabezota y bien dotada de voluntad.

¿Podría haber sido más fácil? ¿ haber logrado esto sin moverme de mi  hogar, más joven, más rápido y con la sutil característica de haber aprendido a esquiar desde la infancia?
No lo sé. Pero esta es sencillamente mi historia y me siento orgullosa de haberla compartido con vosotros.



Porque mi "ahora", es un sueño que he hecho realidad.






Aquí mi primer artículo: Sobre mí
Si tienes un sueño: http://esquiesther.blogspot.co.at/2013/01/si-tienes-un-sueno.HTML

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Innsbruck, Tirol, Austria

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